![]() |
Pregón del Centenario Madrid, 2 de junio de 2002 El Espíritu Santo nos impulsa a reproducir el misterio pascual en nuestras existencias. (RDV,62) A través de los cien años de vuestra Provincia, el Espíritu Santo ha reproducido la realidad del Éxodo y del misterio pascual; por esa razón me inspiro en la proclamación solemne de la Pascua de los hebreos. En mil novecientos tres, en Francia, el Ministerio de Cultos y Educación nos maltrataba; nos presionaba y nos enviaba una dura prueba al comunicarnos: Tengo el honor de notificarles que su congregación (de ochocientos Hermanos) queda disuelta de pleno derecho y que todas sus obras (ciento treinta) deben ser clausuradas. |
![]() |
Y nos pusimos a llorar: Nuestras casas, que habían amparado al Instituto en su niñez, que habían sido el escenario de nuestra entrega apostólica, que habían vibrado con nuestro trabajo y oración, donde habían resonado nuestros gritos alegres y nuestros cantos festivos, estas casas que habíamos edificado con nuestros sudores y sacrificios, quedaban disueltas de pleno derecho. Nuestro Superior general quedó consternado, completamente abatido, sin energía física ni moral. A partir de entonces, se volvió dubitativo e inclinado al desaliento. Y, en nombre del Señor, lanzó un grito hacia vosotros, pueblo e Iglesia de España. Y escuchasteis su llamada. Oísteis sus sollozos. Visteis nuestra miseria, nuestra aflicción, nuestra angustia. Nos hicisteis salir adelante Habiéndonos dado refugio en Jaca para poder regresar a Chirac tras la crisis, aunque no nos hubieseis brindado un hogar permanente en vuestro corazón, eso ya hubiese sido bastante para nosotros. Habiéndonos brindado un hogar permanente en vuestro corazón, aunque no hubieseis sabido integrar tan bien a nuestros antepasados franceses en la cultura española, eso ya hubiese sido bastante para nosotros. con vuestros prodigios de acogida. Y nos aliviasteis con el signo de los brazos abiertos. ¡Cuántos peldaños de acogida habéis subido en beneficio nuestro! Habiendo integrado tan acertadamente a nuestros antepasados franceses, aunque no nos hubieseis dado al primer español Hermano Fermín Arrieta y a una verdadera legión de vuestros hijos como vocaciones a nuestro Instituto, eso ya hubiese sido bastante para nosotros. Habiéndonos dado todo un ejército de vuestros hijos como vocaciones, aunque no hubieseis albergado nuestra Casa general y Noviciado mayor en Rentería durante treinta y un años, eso ya hubiese sido bastante para nosotros. Habiendo albergado nuestra Casa y administración generales, aunque no hubieseis reclutado misioneros para Uruguay y Argentina apenas a los veinticuatro años de existencia, eso ya hubiese sido bastante para nosotros. Habiendo reclutado y formado misioneros para Uruguay y Argentina, aunque no hubieseis enviado a nadie a Colombia, Italia y Perú, eso ya hubiese sido bastante para nosotros. |
|
![]() |
|
Habiendo enraizado a vuestros jóvenes Hermanos en Colombia, Italia y Perú, aunque no hubieseis construido excelentes colegios para la juventud española, eso ya hubiese sido bastante para nosotros. Teniendo unos colegios entre los mejores de España, aunque no hubieseis invertido en casas de formación de calidad, eso ya hubiese sido bastante para nosotros. Habiendo dispuesto de casas de formación bien adaptadas a cada generación, aunque vuestros novicios y escolásticos no hubiesen iniciado la Causa del Hermano Policarpo, eso ya hubiese sido bastante para nosotros. Habiendo hecho gala de honda piedad para iniciar la Causa del Venerable Hermano Policarpo, aunque no hubieseis tenido el valor para resistir a la etapa anárquica de incendios de iglesias y matanzas de religiosos, eso ya hubiese sido bastante para nosotros. Habiendo mostrado valor para perseverar a pesar de la persecución civil, aunque no hubieseis sido reconocidos oficialmente por vuestro gobierno, eso ya hubiese sido bastante para nosotros. Habiendo obtenido el reconocimiento oficial de nuestro Instituto en España, aunque no hubieseis procurado una educación superior y profesional a los Hermanos, eso ya hubiese sido bastante para nosotros. Habiendo hecho posible que los Hermanos adquiriesen títulos y diplomas oficiales, aunque no hubieseis contribuido con estos Hermanos al gobierno de nuestro Instituto, eso ya hubiese sido bastante para nosotros. Habiendo enviado a Roma una serie ininterrumpida de consejeros generales, formadores para el Noviciado mayor y las sesiones de espiritualidad, e incluso un Superior general, aunque no hubieseis mostrado al Instituto cómo valorar a nuestros colaboradores seglares invitándoles a compartir con nosotros la misión educativa con el fin de multiplicarla, eso ya hubiese sido bastante para nosotros. Por todos estos bienes doblados y redoblados, estoy convencido de que esta celebración no es sólo una fiesta de la Provincia de España. Es un acontecimiento del Consejo general, de todo nuestro Instituto y de la Iglesia universal. Por consiguiente, con el corazón rebosante de agradecimiento y unido al de mis hermanos venidos de otros países, declaro inaugurado el año centenario que marca la presencia de los Hermanos del Sagrado Corazón en tierra española. Deseo unir mi alegría a la vuestra animándoos a llevar a cabo toda clase de celebración, de encuentro, de oración, de memorial y de publicación que tenga como finalidad despertar a los hombres a las realidades celestiales presentes ya en nuestro tiempo como gracia pascual en la historia de los Corazonistas en España. |
|
|
Bernard Couvillion s.c.
Superior General |
Gaston Lavoie s.c.
Primer Consejero General |