![]() |
|
Entre los actos programados para la celebración del centenario de la venida a España de los Hermnos del Sagrado Corazón figura el que ha tenido lugar en Alsasua, 12 de octubre de 2002, festividad de Nuestra Señora del Pilar. Asistieron a este encuentro unas 300 personas, antiguos y actuales Hermanos. |
![]() |
La nota a destacar a lo largo de la jornada fue la emoción reflejada en los rostros de los asistentes ya que algunos de ellos no se habían visto desde hacía 40 años y la mayoría no había tenido la oportunidad de cruzarse en el camino para recordar momentos entrañables desde que decidieron cambiar de rumbo. |
|
![]() |
![]() |
|
|
|
|
|
![]() |
|
|
|
|
Los 300 asistentes que abarrotaban la capilla atronaron el recinto sacro con sus voces bien timbradas pero sobre todo con ganas. Cantaron en latín, castellano y francés, lenguas que habían estudiado en sus tiempos de noviciado en Alsasua. |
![]() |
|
El entusiasmo y controlado frenesí que todos pusieron llegaron a su cúlmen durante el canto del himno del Instituto: «Ô Coeur de mon Jesus» En el momento de postcomunión, Vicente Tanco se dirigió a sus compañeros con unas palabras cargadas de emoción que impactaron manifiestamente en todos los presentes. Dijo que valía la pena volver a cruzar el puente tendido por los Corazonistas uniendo las dos riberas del río que discurre por la vida conformando entre sus orillas la historia personal de cada uno. |
|
![]() |
![]() |
|
A las dos de la tarde todos se reunieron en una comida de hermandad. Tras los brindis, los Hermanos Corazonistas actuales obsequiaron a sus compañeros de antaño con una carpeta conteniendo objetos referentes al Centenario: una agenda, un vídeo y un vistoso llavero con el escudo del Instituto en el que aparece inscrita la frase: «Educador Corazonista», resumen del carisma de los Hermanos del Sagrado Corazón. |
![]() |
|
|
![]() |
| La jornada llegó a su fin y los que acababan de reencontrarse tras largos años de espera se fueron despidiendo con mil promesas de volverse a ver, ¿cuándo?, ¿dónde?.... ¡ Dios lo dirá !. H. José Javier Olejua |
|